Artículos de opinión de la actualidad melillense

domingo, 15 de junio de 2008

CRONICA PRESENTACIÓN 'LOS PERDEDORES'

Expectación en torno al nuevo documental de Deiback, “Los Perdedores”, una historia “jamás contada”

La cinta se proyectó ayer por primera vez en Melilla en la UNED. Hoy, a las ocho de la tarde, se realizará una segunda proyección con entrada libre nuevamente

Irene Flores
El documental “Los Perdedores” del cineasta melillense Driss Deiback se presentó ayer en el salón de actos de la UNED, en medio de un clima de abierta expectación por el contenido de una película que lleva al celuloide la injusticia cometida con los bereberes que se sumaron a las tropas del bando nacional, bajo el mando de Francisco Franco y que, pasados los años, no han venido a recibir más que una mísera paga de cinco euros en el mejor de los casos.
Hoy la proyección volverá a repetirse, a partir de las ocho de la tarde, en el mismo lugar. Con “Los Perdedores”, Deiback ha querido aportar su granito de arena a las secuelas de una realidad ignorada actualmente por el Estado español y que sirve para plantear otras reflexiones en torno a la auténtica aportación que las llamadas tropas indígenas realizaron en pro de la victoria franquista durante la Guerra Civil.
En el documental, además de excombatientes ya ancianos, en algunos casos residentes con arraigo en Melilla, donde Deiback dice que grabó “las escenas más emotivas”, aparecen especialistas en la cuestión como Rosa María Madariaga, José María Ridau, Juan Goytisolo o José Solé i Sabaté, entre otros
“Los Perdedores”, según el cineasta melillense, narra la historia “jamás contada” de la participación de rifeños en la Guerra Civil. Un cuerpo de ‘voluntarios’ marroquíes reclutados por el bando franquista, que Deiback calcula entre “noventa y cien mil”, a consecuencia de la “movilización obligatoria que ordenó Franco para todos aquellos musulmanes con capacidad para portar armas que habitaban en el Norte de Marruecos”. De ahí que el subtítulo de la película sea “Para ellos escoger bando nunca fue una opción”.
Para el cineasta, que sigue encontrando en sus raíces melillenses buena parte de su inspiración, la “satisfacción profesional” es innegable, más aún si se tiene en cuenta que la cinta se proyectó en París en enero pasado, en la gala que organiza el Club de Prensa de la capital francesa, o que igualmente fue seleccionada para el Seminci, el Festival de Málaga y otros certámenes de importancia en el mundo de la producción cinematográfica.
Realizado en formato cine, el documental viene a sumarse además a las cuatro películas que, con Melilla como telón de fondo, Deiback ha rodado en los últimos años y que se iniciaron con la cinta de ficción “El Refugio”, de trama igualmente localizada en esta tierra y estrenada en el 97..

Detalles y testimonios
Con “Los Perdedores” , Deiback y su equipo recorrieron ocho mil kilómetros, cogieron doce vuelos y pernoctaron en catorce hoteles, pero fue en Melilla donde logró los testimonios más válidos de los propios afectados aún supervivientes. El largometraje ofrece, sin embargo, otras aportaciones de extremo valor, como unas imágenes en color de la Guerra Civil en España hasta ahora desconocidas.
En unas declaraciones al Dominical de ‘El Faro’ en diciembre pasado, el cineasta explicaba que en la cinta no reivindica nada para sí mismo “sino, únicamente, para ese grupo de bereberes españoles que sirvieron en algunos casos durante más de treinta años en el Ejército español, después de participar en la Guerra Civil, y con los que se ha cometido una tremenda injusticia”. De hecho, explica, se trata de “militares a los que se ha reconocido, en algunos casos, una pensión irrisoria en la Europa actual de cinco euros. Y esto –añade -, cuando Felipe González, en el 89, otorgó a los brigadistas internacionales noventa mil pesetas más la nacionalidad, a pesar de que en muchos casos prestaron servicio siquiera un año”.
Esta realidad, denunciada a veces en Melilla por los propios afectados, sigue sin provocar reacción alguna. Un extremo que decepciona a Deiback pero que no le mueve a sorprenderse cuando se comprueba que la discutida Ley sobre la Memoria Histórica tampoco ha recordado a este colectivo. Es más, los apoyos para sacar adelante el filme resultaron muy difíciles, después de que aquí mismo, en Melilla, “hispanobereberes de muy buena posición económica que entre sus familiares tienen a afectados por esta causa”, le negaran todo tipo de ayuda. “Ahora –asegura el cineasta- me alegro, porque no les debo nada”. Aún así, la espinita asoma desde el corazón, el mismo que le llevó a comprometerse con una realidad “jamás contada”.

Publicado en El Faro de Melilla el 12.6.8

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