Artículos de opinión de la actualidad melillense

miércoles, 18 de junio de 2008

LA DIANA DEL MIERCOLES- 18-6-8

LA DIANA

Entre lo histórico y lo efímero

Por Irene Flores

Muchos asuntos se agolpan en la actualidad mientras seguimos expectantes sobre el modo en que va a desarrollarse el comercio fronterizo a través del nuevo paso habilitado por el Barrio Chino; mientras seguimos preguntándonos en qué momento se decidió que el trasvase de porteadores, en principio aparentemente transitorio, debía convertirse en indefinido, y mientras seguimos cuestionándonos quién ha tomado realmente esa decisión: si los comerciantes y empresarios melillenses o el interés de Marruecos por desviar a los compradores marroquíes, como reconoció a este medio el responsable del área de Fomento de la Delegación del Gobierno, Joaquín Arana.
Como decía ayer, parece ser que todos están de acuerdo en que ese comercio debía desviarse y que a nadie preocupa que con ello pueda aminorarse o empezar a menguar aceleradamente ante de lo previsto. Me sigue asaltando la duda sobre nuestra capacidad de encontrar alternativas a un comercio tradicional que hoy en día aún está muy unido a una de las principales fuentes de riqueza de nuestras arcase públicas y que, en un plisplás se ha llevado para siempre esa imagen dura y efectivamente tercermundista que a diario nos mostraba Beni-Enzar.
No es cuestión de insistir sino de reparar en un hecho histórico que está pasando demasiado inadvertido y que, por ahora, se soslaya en su vertiente conflictiva con la convicción, según la Delegación del Gobierno, de que todo se debe a problemas de adaptación. Habrá que ver qué primer balance se hace, cómo se acopla el paso por Beni-Enzar para los marroquíes que no participan en las operaciones del comercio transfronterizo, y qué incidencia final tiene todo este cambio.
La unanimidad no siempre ha sido absoluta cuando se ha abogado por un cambio como el que se ha producido. La oportunidad a la hora de llevarlo a cabo es, en cambio, otra cuestión, y no ya por las quejas efectuadas de la Ciudad Autónoma contra lo que el Gobierno local ha calificado de falta de información pertinente y suficiente por parte del organismo gubernativo. Durante años hemos venido especulando sobre la conveniencia o no de trasladar ese comercio al Barrio Chino y por fin se ha hecho, más que por nosotros mismos por el interés explícito de Marruecos a costa de las obras en su frontera.
Hay quien ve en estos movimientos y en la polémica reducción del Ejército una serie de medidas dañinas que atacan a la propia medula de la Melilla actual, muy enfrascada en buscar soluciones económicas de futuro pero muy poco exitosa en el arduo empeño.
Evitemos no obstante rayar el catastrofismo y esperemos el tiempo prudencial para hacer balance, aunque la falta de información suficiente en los dos asuntos no anime a generar confianzas sino todo lo contrario.
Muchos otros asuntos, como decía al principio, eso sí, más mundanos y domésticos ocupan también a nuestra clase política local. No son menos importantes. La reordenación del Rastrillo del Polígono sigue trayendo cola, y de nuevo nos vemos en vísperas de un futuro acuerdo después de que ayer, en lugar de los temidos ‘piquetes’ que esperaba el consejero Antón, lo que se manifestara fuera una demanda mayor de vendedores de los que en principio se habían avenido a montar tres días en semana en la zona por todos conocida como del Rastro.
Dos cosas quedan claras en lo tocante a la venta ambulante: Los vendedores han demostrado su incapacidad para negociar como un grupo único y unos representantes válidos. El cambalache de portavoces y los cambios de decisión constante entre los afectados no está ayudando a encontrar una solución necesaria para revitalizar la zona del Rastro. Una alternativa que, además, dotaría a una zona próxima al centro de un mercadillo más accesible para ser visitado y que promete generar beneficios. Sigue el cauce de la solución que, entre tanto, sigue demorándose.
En este artículo, de relates a partir de temas varios, podría entrar en otros asuntos más políticos. Pero me aburre, tanto como me sorprende que CpM, a estas alturas, quiera sumarse a la federación de IU. Para consumar su adhesión hace falta una Asamblea federal; en cambio, para dotar de dobla militancia a las filas cepemistas no hace falta ni asamblea ni nada. Menuda paradoja para partido tan democrático y ‘sensible’ como dice ser el de Mustafa Aberchán. Me da que algún antiguo dirigente local de IU, hoy en día muy próximo a los cepemistas, va a terminar volviendo al antiguo redil aunque esta vez lo haga con seudoestética de musulmán fundamentalista. Es sólo un chascarrillo o una licencia, espero que nadie se moleste, porque en Melilla escribir así, a diario, y andar opinando de todo, a veces resulta muy difícil. Pero esto, corre de mi cuenta. Para mañana dejo otros temas, como la futura Feria que tanto preocupa al socialista Amin Azmani. Entre tanto, no quiero pecar de presuntuosa pero mi blog, por si alguien quisiera echar un vistazo a anteriores artículos de ‘La Diana’, se puede encontrar en la dirección http://ireneflores.blogspot.com/.

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